Es despedir el último trocito de turrón y comienzan un montón de propósitos de ponerse a dieta para perder esos kilitos que han dejado las Navidades. Este año puede ser diferente, puedes decidir entre vivir a dieta o cambiar algunos hábitos que no te están ayudando. Puedes hacerlo sol@ o conmigo. Te puedo ayudar si necesitas detectar qué es lo que hasta ahora te ha impedido llevar una dieta saludable o si te hace falta un empujoncito extra para motivarte y mantenerte firme en tu propósito.

 

Si lo que quieres es pasarte tu vida de dieta en dieta, hay un montón de dietas milagro con las que perderás peso rápido y que te aseguran efecto rebote. Cuidado, porque no sólo son peligrosas para tu salud física, tu autoestima también se resentirá.

 

Pero si tu objetivo es sentirte bien, saludable y perder un par de kilos te doy unas ideas que te pueden ayudar:

 

  1. Apunta con sinceridad durante una semana todo lo que bebes y comes, a qué hora y si tenías hambre, si comiste porque era la hora o por ansiedad. Esto te dará una idea de dónde vienen esos kilos de más.

 

  1. Busca los desequilibrios y corrígelos. Aunque seguro que lo sabes, te refresco algunas recomendaciones: 5 comidas al día, cenas ligeras, incluir siempre que se pueda alimentos crudos (frutas y verduras), cocina sencillo sin rebozados, salsas ni sofritos, emplata lo más apetecible posible, bebe al menos 2 litros de agua, come sentado, sin prisas, masticando y saboreando bien.

 

  1. Engordamos cuando la ingesta de calorías supera el gasto. La solución es, además de reducir a un nivel óptimo las calorías que ingieres, que aumentes el gasto energético haciendo deporte, puedes empezar por algo suave como caminar a buen ritmo. Sé constante y comenzarás muy rápido a notar sus beneficios, no sólo en la pérdida de peso o mejorando tus sistemas cardiovascular y muscular, también liberarás tensiones, dormirás mejor y te sentirás más vital.

 

  1. Elimina el alcohol, los refrescos, zumos procesados, las comidas precocinadas, la comida rápida, el exceso de sal, azúcar y grasas saturadas. ¿Cómo? Bebe más agua, si quieres añádele unas gotas de limón para darle sabor, haz tus propios zumos con frutas y verduras, busca recetas fáciles y rápidas pero sanas para esos días que no tienes mucho tiempo o no te apetece cocinar, cambia el azúcar blanco por la miel y la bollería industrial por bizcochos caseros.

 

  1. Introduce alimentos que mejoran el estado de ánimo: plátanos, cerezas, piña, pipas de calabaza, dátiles, huevos, calcio, espinacas, fresas… Es importante que lleves una dieta equilibrada en la que no te falte de nada.

 

  1. ¿Comes por aburrimiento o ansiedad? Toma una infusión en su lugar, en verano ten preparado en la nevera té helado y en invierno reconfórtate con una infusión calentita. Mejor una pieza de fruta que un bollo industrial, no se trata de no comer o pasar hambre, sino de comer bien. Combate la ansiedad con meditación y ejercicios de relajación.

 

  1. Prémiate. Cuando cambiamos de hábitos nuestro cuerpo se resiste, concéntrate en los resultados y date un caprichito de vez en cuando, un baño con sales, un concierto, un masaje…Una alimentación saludable no sólo es cuestión de kilos, tu piel y pelo estarán más bonitos, tendrás más capacidad de atención, tu cuerpo estará más sano y enfermará menos.

 

Qué seas muy feliz.