Dice Byron Katie que hay 3 tipos de asuntos: Mis Asuntos, Tus Asuntos y los Asuntos de Dios.

 

Los asuntos de dios son todos aquellos sobre los que no tengo ningún control: los terremotos, las sequías o la fecha de mi muerte. Por mucho tiempo que pase pensando en si algo fortuito y desastroso va a suceder en el mundo, o alguien cercano, o a mí misma, no puedo hacer nada por evitarlos. Esos pensamientos me llenan de una gran angustia.

 

Pasar horas pensando lo que los otros deberían o tendrían que hacer para ser felices, tratar de ocuparme de tus asuntos me hace sentir sola, incomprendida y me roba un tiempo importantísimo que utilizar para ocuparme de los únicos asuntos sobre los que puedo trabajar, mis asuntos.

 

Y como escribe Byron Katie en Amar lo que es, si tú estás viviendo tu vida y yo estoy viviendo mentalmente también tu vida, ¿quién está viviendo mi vida?