Desde el punto de vista psicológico, la familia es el lugar dónde el niñ@ desarrolla su personalidad, sus valores, sus conductas, sus aprendizajes  y se debe encontrar seguro, protegido y amado.

Cada familia es un sistema en el que sus miembros ocupan un lugar e interaccionan entre sí buscando el equilibrio. Las normas, valores y la idea propia de felicidad es aceptada y comprendida por todos sus integrantes, de tal modo que sus esfuerzos se dirigen a una meta común.

No importa que las familias sean extensas, tradicionales, monoparentales, con dos papás o dos mamás. Todas pasan por distintas etapas ajustándose al momento evolutivo de sus miembros: la llegada de los bebés, separaciones, nuevas parejas, hijos adolescentes, síndrome del “nido vacío”… Situaciones que no siempre resultan sencillas de manejar, en las que pueden surgir desavenencias y conflictos que conllevan la pérdida de sensación de complicidad y unidad familiar.

El coaching familiar ayuda a conquistar el bienestar de la familia y de cada miembro, facilitando que juntos analicen la situación actual y decidan  hacia a dónde quieren ir.

Durante el proceso se revaloriza el rol de cada miembro y la importancia que tiene para la familia, aumentando el respeto, favoreciendo nuevos vínculos y afianzando lazos. Consiguiendo que cada familia encuentre la armonía y la felicidad que desean.